Cómo instalar un biodigestor en Argentina, paso a paso
agosto 2026Con las distancias hay que tener cuidado, porque el fabricante y la autoridad dan números distintos y la que manda es la norma oficial. Para la zanja de infiltración, AySA exige 35 m a un pozo semisurgente, 10 m a una cañería de agua, 15 m a un cuerpo receptor y 5 m a los límites de la propiedad, con el fondo a más de 1,50 m de la napa. El manual de Rotoplas, en cambio, sugiere distancias más chicas —por ejemplo 1,5 m al límite del terreno y napa a 1,20 m—, que no cumplirían lo que pide AySA. Si tu municipio se rige por la norma oficial, diseñá con los números de AySA, no con los del folleto, que es más permisivo justamente porque su objetivo es vender el equipo.
Instalar un biodigestor no es tirar un tanque en un pozo y taparlo. Es una obra con pasos que, si se saltan, terminan en un equipo que flota, se raja o no drena. Acá va la secuencia real —excavación con espacio libre, base de hormigón, llenado con agua antes de compactar, conexiones y salida al terreno— con las medidas del manual y las distancias que exige AySA. La parte pesada la hace un instalador, pero conviene que entiendas qué se hace para controlar que esté bien.
La excavación y la base
El pozo se excava más ancho que el equipo: el manual de Rotoplas indica aumentar el diámetro unos 20 cm, dejando al menos 10 cm libres alrededor del tanque. Para un equipo de 1300 litros, que tiene 120 cm de diámetro, se excava a 140 cm. En el fondo va una platea de hormigón de 60 cm de diámetro y 5 cm de espesor, con malla sima, que le da apoyo firme. Y hay un paso que muchos saltan y es clave: antes de compactar los costados con arena y cemento (por capas de 20 cm), se llena la parte cónica del tanque con agua. ¿Por qué? Para que el empuje de la tierra no deforme el equipo vacío. La tapa no se entierra más de 10 cm.
El choque de distancias es real: AySA pide 5 m al límite y 10 m a la cañería de agua; Rotoplas sugiere 1,5 m al límite y napa a 1,20 m. Diseñar con el folleto puede dejar una obra que no cumple la norma oficial. Ante la duda, se usan los números más exigentes, que son los de AySA, sobre todo si el municipio controla. El fabricante vende un tanque; la autoridad protege el agua, y en un conflicto entre ambos el que responde ante una inspección sos vos.
Las conexiones
Dos caños, dos diámetros distintos, y conviene no confundirlos. La entrada del efluente de la casa se hace con tubería de PVC de 110 mm. La salida del agua ya tratada hacia el terreno usa PVC de 50 mm. Un tema aparte son las aguas grises (cocina y lavadero): meten grasa y jabón, que le bajan el rendimiento al biodigestor. La ficha de Rotoplas es clara: un equipo de 600 litros sirve para 5 personas si recibe solo aguas negras, pero baja a 3 personas si se le suman las aguas jabonosas. Por eso muchos derivan la cocina y el lavadero aparte.
A dónde va la salida
El agua que sale no se tira: se manda a una zanja de infiltración o un pozo de absorción, donde se filtra en el subsuelo. La zanja lleva unos 40 cm de piedra partida o cascote limpio, con apoyos cada 1,50 m, la tubería ranurada, tela geotextil por encima y un mínimo de 30 cm de tierra de tapada. AySA fija los anchos reglamentarios de zanja en 30, 45, 60, 90, 120 y 150 cm. Pero atención al suelo: el propio manual de Rotoplas avisa que si el test de percolación da más de 24 minutos por centímetro, o si la napa está a menos de 1,50 m, no se recomiendan las zanjas y hay que ir a un humedal artificial. Es la pregunta que siempre aparece:
hola, a que profundidad va la zanja ? Para hacer ese trabajito primero tenés que vaciar el pozo si está lleno ?
usuario en YouTube (Argentina)Las distancias: la norma y el manual no coinciden
Acá hay que tener cuidado, porque el fabricante y la autoridad dan números distintos, y la que manda es la norma oficial. Para la zanja de infiltración, AySA exige 35 m a un pozo semisurgente, 10 m a una cañería de agua, 15 m a un cuerpo receptor y 5 m a los límites de la propiedad, con el fondo a más de 1,50 m de la napa. El manual de Rotoplas, en cambio, sugiere distancias más chicas —por ejemplo 1,5 m al límite del terreno y napa a 1,20 m—, que no cumplirían lo que pide AySA. Si tu municipio se rige por norma oficial, diseñá con los números de AySA.
El mantenimiento: la purga anual
La gran ventaja del biodigestor es que es autolimpiable: no hace falta el camión atmosférico cada tanto. Los lodos se purgan abriendo una válvula, una o dos veces al año, y la primera extracción se hace a los 12 meses. Al abrir salen primero dos o tres litros de agua pestilente y luego el lodo estabilizado, que va a un registro de lodos (una cámara de mampostería sin aislación en el fondo). Ahí se le agrega cal: 10 kg para el equipo de 600 litros, 20 kg para el de 1300 y 40 kg para el de 3000. El filtro interno no se saca, pero se limpia con manguera cada 2 años. La pregunta que todos hacen es qué se hace después con eso:
Excelente video! Muy bien explicado y claro. Consulta: como retiras los lodos de la camara de registro de lodos? Y que haces con ellos luego? Muchas gracias por tu aporte. Saludos.
usuario en YouTube (Argentina)Acá conviene ser honesto: el lodo estabilizado con cal se seca y se usa como abono o se entierra, pero ninguna fuente aclara del todo la logística ni cuánto cuesta si no querés manipularlo a mano ni tenés jardín. Es una pregunta legítima que el marketing del autolimpiable suele saltear.
¿Y si ya tengo un pozo ciego?
Es una consulta habitual: pasar del pozo al biodigestor.
Se puede desagotar un pozo ciego para luego colocar este sistema de biodigestor??
usuario en YouTube (Argentina)Sí se puede: se desagota y se neutraliza el pozo viejo, y se instala el biodigestor con su zanja. Es, de hecho, el camino más común hacia un sistema que no depende del camión. Compará antes en pozo ciego, cámara o biodigestor y mirá los precios por litraje.
Dos cosas definen si la instalación sale bien y no dependen de la marca del tanque. Una, el llenado con agua antes de compactar: es el paso que evita que el equipo se deforme, y es el que más se saltea por apuro. Dos, las distancias: el manual del fabricante es más permisivo que AySA, y quien firma la obra tiene que cumplir la norma oficial, no el folleto. Lo demás —la zanja, la piedra, el geotextil— es prolijidad de obra. Y no te compres el cuento del "cero mantenimiento": es autolimpiable, sí, pero una o dos veces al año hay que abrir la válvula y manejar lodo con cal. Poco, pero no cero.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se instala? Excavar con 10 cm libres, platea de hormigón, llenar con agua antes de compactar, entrada 110 mm y salida 50 mm.
¿A dónde va la salida? A zanja de infiltración o pozo; si el suelo no drena (>24 min/cm) o la napa está alta, a humedal.
¿Qué distancias? AySA: 35 m a pozo semisurgente, 10 m a cañería, 5 m a límites; napa a 1,50 m.
¿Mantenimiento? Purga con válvula 1–2 veces al año (primera a los 12 meses), con cal en el registro de lodos.